La IA ChatGPT en el trabajo de Relaciones Públicas: ¿amenaza u oportunidad?
El lanzamiento de ChatGPT marcó un hito tanto en la historia de la inteligencia artificial (IA) como en la era de Internet. Mientras que la versión 3 ya está siendo utilizada por millones de personas en todo el mundo para realizar tareas relacionadas con el lenguaje que van desde la traducción hasta la generación de textos en múltiples idiomas, su desarrolladora, la firma OpenAI, acaba de anunciar oficialmente en lanzamiento de ChatGPT-4. Esta versión da respuesta a preguntas cada vez más complejas e, incluso, recibe entradas por video para aprender de las imágenes mostradas. De esta manera es capaz, por ejemplo, de elaborar en cuestión de segundos un resumen acerca de una conferencia o de una película.
Dada esta evolución exponencial es momento de pensar si este tipo de herramientas podrían reemplazar a los profesionales del ámbito de las Relaciones Públicas (PR). ¿Estamos ante una amenaza o, en cambio, nos ayudará a potenciar nuestro trabajo?
Una herramienta más
El avance de la tecnología siempre plantea interrogantes sobre el futuro del empleo. De hecho, cuando aparecieron las redes sociales también se decía que la profesión del relacionista público iba a desaparecer, pero eso no sucedió. Hemos tenido que desarrollar la habilidad para utilizarlas en nuestras tareas laborales.
En esta línea, si bien herramientas como ChatGPT y Perplexity AI podrían provocar que algunos trabajos sencillos desaparezcan en el futuro, en el ámbito de las PR se presentan como aliadas para aumentar la productividad y eficiencia. De hecho, pueden acelerar la redacción de e-mails y la preparación de cuestionarios para entrenar ejecutivos. De la misma manera que sirven para confeccionar resúmenes, crear bocetos de comunicados de prensa, aportar sugerencias o ayudar a armar sumarios para columnas de opinión, entre otros.
Hay que tener en cuenta que en el ámbito de las PR es clave el relacionamiento con los periodistas y la capacidad de ofrecerles información que agregue valor. Esta disciplina tiene, entre sus ejes, la interacción humana para construir vínculos entre las partes interesadas, y esto es algo que no puede ser sustituido por las máquinas. Por eso es que, si bien la inteligencia artificial sirve para optimizar los procesos de las PR, no reemplaza al humano.
Uso estratégico
Para sacar provecho tanto de ChatGPT como de las herramientas similares que irán apareciendo próximamente en el mercado lo importante es aprender a usarlas y también conocer sus limitaciones.
Algunos aspectos a tener en cuenta:
Formular preguntas bien hechas para obtener respuestas que sumen.
Dentro de las respuestas puede aparecer información equivocada.
Sirve como base para arrojar ciertas ideas básicas sobre algún tema. Por ejemplo, para recordar las funciones de la coma vocativa. Pero puede señalar funciones de la vocativa que no son ciertas, por eso hay que ser un experto en la materia para identificar los errores.
Optimiza el tiempo. Si uno necesita una traducción rápida de español a inglés, ChatGPT la hace en segundos. Pero hay que saber inglés para darse cuenta de los errores que pueden aparecer en dicha traducción.
La Cuarta Revolución Industrial ya está aquí, y todos debemos adaptarnos a los cambios laborales que plantea. Dentro del campo de las PR esto significa que el nuevo “combo” de habilidades que debemos desarrollar los relacionistas públicos incluye la capacidad de combinar nuestra creatividad, conocimiento y experiencia con el poder de la inteligencia artificial.
¡Eso es todo! Si quieres saber más sobre relaciones públicas y comunicaciones, los beneficios y desventajas que tiene ChatGPT para este sector, escríbenos o envíanos un DM por LinkedIn.